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COMO
SE CURA
¿Cómo se cura la codependencia?
Hay ciertos
pasos que el codependiente debe tomar, para poder llegar a curarse.
Lo primero es, por supuesto, reconocer que existe este problema.
A veces los propios psiquiatras y psicólogos (sobre todo
en Latinoamérica), no conocen los síntomas de esta
enfermedad y no saben cómo tratarla. Existen varios libros
traducidos del inglés que pueden ser útiles tanto
a los profesionales como a los codependientes que acuden a ellos,
tales como :
"Codependencia", por Melody Beattie. Este es el primer
libro que deben leer las personas que sean codependientes y estén
buscando ayuda (Atlántida/Promexa de México). Existen
traducciones de otro excelente libro en inglés de la misma
autora titulado "Codependent no more" tituladas "No
seas más codependiente" y "No más codependencia".
También están disponibles "El lenguaje del adiós"
(meditaciones diarias para la recuperación del codependiente,
de Editorial Patria, S.A. de C.V. Promexa ); "En busca del
hogar interior" (EDAF) y "Guía de los doce pasos
para codependientes" (PROMEXA).
"El lenguaje del adios", también por Melody Beattie.
Estas son meditaciones diarias para la recuperación del codependiente.
Lo publica Editorial Patria, S.A. de C.V. (Promexa) Renacimiento
180, Colonia San Juan Tlihuaca, Delegación Azcapotzalco,
C.P. 02400, México, D.F.
En la sección "Libros que podrían serte útiles"
se mencionan otros libros que también serán de gran
ayuda a las personas codependientes y a los que les aconsejan.
Para el codependiente, el primer paso a tomar es comenzar a mirar
hacia adentro. Es decir, reconocer que está sintiendo un
dolor interior, el cual probablemente es lo que le ha llevado a
la codependencia. Dicho dolor posiblemente proviene de daños
emocionales y/o físicos que sufrió en su infancia
o adolescencia.
El segundo paso es buscar ayuda profesional. Puede acudir a un psiquiatra,
psicólogo, sacerdote, pastor, etc. Esta ayuda es muy importante
para la recuperación, como también lo es, el unirse
a un buen grupo de apoyo. El codependiente debe recibir consejería
de ser posible todas las semanas durante el tiempo que determine
el o la psiquiatra o psicólogo, para poder resistir la tentación
de la adicción a personas, cosas o comportamientos indebidos.
Sin embargo, debe recordar siempre que puede volver a caer en comportamientos
codependientes aún despues de considerarse curado. Por ello
es importante que trate de participar en un grupo de apoyo si todavía
necesita esa ayuda y si es necesario, que vuelva a recibir psicoterapia.
El próximo paso que debe tomar el codependiente después
de haber comenzado la consejería, es permitirse a sí
mismo experimentar en toda su intensidad, el dolor que lleva adentro.
A continuación debe comenzar a examinar las causas.
La primera reacción de las personas ante un hecho doloroso
es la negación, pero el codependiente no puede curarse hasta
que no salga de su negación. La segunda reacción ante
el dolor es la ira, primero hacia los demás (las personas
que le hirieron) y después hacia sí mismo por haberlo
permitido. Finalmente llega el llanto, el cual es bueno para ayudarnos
a sanar. Al ir progresando la terapia, poco a poco la persona va
sintiendo menos dolor, hasta que en la mayoría de los casos
con el tiempo, este desaparece totalmente.
Es imprescindible que la persona codependiente logre hacer buenas
amistades y compartir con ellas de una manera sana. Ellas serán
su más importante "grupo de apoyo", después
de su familia. A veces es necesario romper con viejas amistades
que perjudican o impiden la curación. En algunos casos también
es necesario que un médico le recete medicinas al codependiente,
sobre todo si se trata de un alcohólico o drogadicto.
Sin embargo, aunque todos estos pasos ya mencionados son imprescindibles
para obtener la curación, el paso más importante es
establecer una relación personal con Jesús. Sólo
El puede curarnos por completo, llenar todas nuestras necesidades
emocionales y espirituales, y darnos la paz "que sobrepasa
todo entendimiento". La codependencia es un hambre espiritual
que sólo Jesucristo puede calmar; un hueco en el alma, que
sólo Dios puede llenar. Leer la Biblia diariamente, orar,
ir a la iglesia y para los católicos recibir los sacramentos
(especialmente la confesión y la comunión), constituyen
la base principal de la curación.
Algo que también es de gran ayuda es colocar versos bíblicos
favoritos en lugares visibles como el espejo, el refrigerador, etc.;
para poder leerlos se sienta tentado, triste o deprimido. El codependiente
necesita reprogramar su mente con cosas positivas y sanas y muy
especialmente, recordar cuánto le ama Dios y lo mucho que
vale como hijo de El. Leer el Salmo 8 por ejemplo, es una excelente
manera de elevar la autoestima :
"Cuando veo el cielo que tú mismo hiciste, y la luna
y las estrellas que pusiste en él, pienso : ¿Qué
es el hombre? ¿Qué es el ser humano? ¿Por qué
lo recuerdas y te preocupas por él? Pues lo hiciste casi
como un dios, lo rodeaste de honor y dignidad, le diste autoridad
sobre tus obras, lo pusiste por encima de todo..."
Y por último, el tener la determinación y la valentía
de estar dispuesto a cambiar los patrones de comportamiento, es
imprescindible para poder obtener la curación.
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